10 de diciembre de 2025
En México, miles de familias no tienen nada que conmemorar… solo un dolor que no prescribe y una lucha que no se rinde.
No hay nada que celebrar cuando:
- Más de 115 mil personas desaparecidas siguen sin aparecer y el Estado sigue sin buscarlas con la urgencia que merecen.
- Las madres buscadoras arriesgan su vida cavando en fosas clandestinas mientras el gobierno les ofrece abrazos y discursos.
- Cada 24 horas asesinan a 10 mujeres en este país y la mayoría de esos crímenes quedan en la más impunidad.
- Periodistas y defensores de derechos humanos son asesinados por decir lo que otros callan.
- Niños y niñas son reclutados por el crimen organizado porque el Estado abandonó sus comunidades.
- Pueblos indígenas son despojados de su tierra y su agua en nombre de “proyectos de desarrollo”.
- Migrantes son extorsionados, secuestrados y desaparecidos en rutas que deberían ser de esperanza y terminan siendo de muerte.
Eso no es estadística fría.
Eso son nombres, rostros, sueños rotos, madres que duermen con la foto de su hijo en el pecho, hermanas que ya no volverán a escuchar “te quiero”.
Los derechos humanos no son un día en el calendario.
Son el grito de una madre que lleva 10 años buscando.
Son los pasos descalzos de una niña que huye de la violencia.
Es la voz temblorosa de quien denuncia y luego tiene que esconderse.
Desde la Comisión Nacional de Derechos Humanos A.C. (CNDHAC.ORG),decimos con toda claridad y con toda la fuerza del corazón:
¡BASTA YA!
Basta de simulación.
Basta de abrazos a criminales mientras se ignora a las víctimas.
Basta de instituciones de derechos humanos sometidas al poder político.
Basta de un sistema de justicia que protege a los poderosos y castiga a los pobres.
Exigimos:
- Búsqueda inmediata y con vida de todas las personas desaparecidas.
- Justicia efectiva y castigo a los responsables materiales e intelectuales de feminicidios, ejecuciones y desapariciones.
- Protección real a periodistas, defensores y buscadoras.
- Independencia absoluta de todos los organismos de derechos humanos.
- Políticas públicas con perspectiva de víctimas, no de ocurrencias ni de propaganda.
Porque los derechos humanos no se negocian, no se posponen y no se subordinan a ningún gobierno.
Se defienden con la frente en alto, con la verdad en la boca y, cuando es necesario, con el corazón en la mano.
Hoy y todos los días, hasta que México deje de doler tanto.
Ing. Ernesto S. Bucio Huanosto
Secretario Ejecutivo
Comisión Nacional de Derechos Humanos A.C.
www.cndhac.org

